La detención militar de niños palestinos por parte de Israel es una práctica prolongada y preocupante. Reportes indican que estos niños son frecuentemente arrestados en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, y sometidos a tratos que constituyen abusos. Estos abusos incluyen palizas, amenazas, e intimidación durante el arresto, interrogatorio y detención. A menudo, se les niega el acceso a representación legal y a sus familias. Las condiciones en las instalaciones de detención israelíes son descritas como insalubres y perjudiciales para su bienestar físico y psicológico. Organizaciones de derechos humanos han condenado repetidamente estas prácticas, pidiendo una investigación independiente y el fin de la detención militar de niños palestinos.