Francia ha decidido excluir a Palantir, una empresa estadounidense de análisis de datos, de sus servicios de inteligencia, evidenciando la creciente preocupación en Europa sobre la influencia de la compañía. Palantir, que surgió como una startup respaldada por la CIA, se ha convertido en un actor tecnológico de gran poder, especialmente durante la administración Trump. Esta decisión francesa se suma a un clima general de desconfianza hacia la empresa y sus prácticas de recolección y análisis de datos. La preocupación europea se centra en la privacidad de los datos y la posible injerencia en asuntos internos. Aunque Palantir se presenta como un defensor de los valores occidentales, su relación con gobiernos y agencias de inteligencia genera dudas. La exclusión de Francia podría marcar un precedente para otros países europeos. La empresa no ha comentado directamente la decisión francesa hasta el momento.