El Palacio de Malacañang respalda el llamamiento del Secretario de Defensa, Gilbert Teodoro, a la renuncia de funcionarios que muestran inclinación hacia China en la cuestión del Mar de Filipinas Occidentales. Consideran legítima la exigencia de Teodoro, argumentando que es razonable pedir la renuncia de aquellos que toman posiciones que comprometen la soberanía nacional. La administración no ve ningún problema en solicitar a los funcionarios públicos que actúen con lealtad a Filipinas. Esta postura firme refleja la determinación del gobierno de proteger sus intereses en el disputado territorio marítimo. El Palacio enfatiza la importancia de la lealtad a la Constitución y a los intereses nacionales por encima de cualquier otra consideración. Se espera que esta medida envíe un mensaje claro sobre la posición de Filipinas en relación con las reivindicaciones chinas en el área.