El ministro húngaro responsable de la central nuclear de Paks ha declarado que el cierre seguro de la planta se completó sin incidentes mayores. Sin embargo, admitió que el proceso ha resultado significativamente más costoso de lo previsto inicialmente. La visita del ministro tenía como objetivo evaluar el estado de la central tras su reciente parada programada. Aunque la seguridad se mantuvo como la principal prioridad, los costos adicionales generados por el cierre han generado preocupación. Las autoridades están investigando las razones del aumento de gastos y buscan soluciones para mitigar el impacto económico. Se espera que Paks vuelva a estar operativa en un futuro próximo, pero el ministro enfatizó la importancia de garantizar la seguridad a largo plazo de la planta. El gobierno se compromete a la transparencia en la gestión de los recursos y a informar al público sobre el progreso de las reparaciones.