La pobreza en Pakistán ha experimentado un aumento significativo del 7 por ciento en los últimos seis años, sumiendo a 27 millones de personas en dificultades financieras. Este incremento, revelado en un informe reciente, refleja un deterioro en las condiciones socioeconómicas del país. El informe destaca que la inflación persistente y la limitada creación de empleo son factores clave que contribuyen a esta preocupante tendencia. Las provincias de Khyber Pakhtunkhwa y Balochistan son las más afectadas por este aumento de la pobreza. El estudio también señala una disminución en el poder adquisitivo de los hogares, lo que dificulta el acceso a necesidades básicas como alimentos, educación y atención médica. Expertos advierten que, de no abordarse con políticas efectivas, la pobreza podría exacerbarse aún más en el futuro cercano, generando inestabilidad social y económica. El gobierno enfrenta el desafío de implementar medidas urgentes para mitigar el impacto de esta crisis y proteger a las poblaciones más vulnerables.