Pakistán ha recibido elogios internacionales por su papel en las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, culminando en conversaciones recientes en Suiza. La participación del Primer Ministro Shehbaz Sharif y el jefe del ejército, Asim Munir, fue clave en este proceso diplomático de varios meses. Analistas sugieren que esta mediación podría generar beneficios económicos para Islamabad, aunque dudan de si serán suficientes para solucionar los problemas estructurales de la economía pakistaní. El país ha buscado activamente un rol de mediador en conflictos regionales. La posibilidad de obtener una recompensa económica es vista como un potencial alivio para las dificultades financieras que enfrenta Pakistán. Sin embargo, persiste el escepticismo sobre el alcance real de estos beneficios y su impacto a largo plazo.
