A pesar de la reciente estabilización macroeconómica en Pakistán, su sector externo sigue siendo frágil y enfrenta desafíos significativos. El artículo destaca que las mejoras observadas son vulnerables a shocks externos, como fluctuaciones en los precios de las materias primas y cambios en los flujos globales de capital. La dependencia de préstamos externos para financiar el déficit de cuenta corriente sigue siendo una preocupación central. El país necesita urgentemente aumentar sus exportaciones y atraer inversión extranjera directa para fortalecer su posición económica. La deuda externa considerable limita la capacidad del gobierno para responder a crisis futuras. El llamado es a implementar reformas estructurales para lograr un crecimiento más sostenible e inclusivo y reducir la dependencia de financiamiento externo a largo plazo. Ignorar estas vulnerabilidades podría revertir los avances logrados recientemente en la estabilidad económica de Pakistán.