El ex primer ministro de Pakistán, Imran Khan, ha sido trasladado a un hospital para recibir seguimiento médico. Esta medida se tomó siguiendo las órdenes emitidas por el tribunal supremo del país. El despliegue de seguridad fue masivo, con cientos de policías custodiando el hospital Shifa en Islamabad. Previamente, Khan había sido ingresado temporalmente debido a problemas graves de visión en su ojo derecho. El ex mandatario de 73 años cumple una condena de 17 años de prisión por un caso de corrupción. A pesar de las sentencias, Khan sostiene que todas las acusaciones en su contra tienen motivaciones políticas. Según el ex líder, el objetivo real es evitar que regrese al poder en el país.