Un tribunal en Quetta, Pakistán, ha condenado al padre y al tío materno de una joven paquistaní-estadounidense de 14 años por su asesinato. La sentencia se produce tras un largo proceso judicial relacionado con la muerte de la adolescente, ocurrida en 2022. Las autoridades paquistaníes inicialmente calificaron el caso como un "honor killing", aunque la familia negó estas acusaciones. La joven fue encontrada muerta en su casa en Quetta, y la investigación reveló presuntas disputas familiares como posible motivo del crimen. El padre y el tío fueron arrestados poco después del incidente y han estado en custodia desde entonces. La condena marca un hito en la investigación de crímenes de honor en la región, aunque la familia ha mantenido su inocencia y planea apelar la decisión judicial. El caso ha generado atención internacional debido a la doble nacionalidad de la víctima y las circunstancias del asesinato.
