El poderoso jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, visitó Teherán el lunes tras una conversación con el expresidente estadounidense Donald Trump. Fuentes pakistaníes revelan que Estados Unidos solicitó a Pakistán que utilice su influencia para que Irán regrese a la mesa de negociaciones. La visita se produce en un contexto de tensiones regionales y esfuerzos diplomáticos. No se han revelado detalles específicos sobre la discusión entre Trump y Munir, pero se infiere que se centró en la situación nuclear iraní y la estabilidad regional. Pakistán se encuentra en una posición estratégica para mediar entre Irán y Estados Unidos. La visita a Teherán busca, por lo tanto, facilitar un diálogo constructivo y evitar una mayor escalada de tensiones.