Pakistán expresó su preocupación al Consejo de Seguridad de la ONU por la presencia de grupos terroristas operando desde Afganistán, lo que constituye una creciente amenaza para la seguridad regional. El embajador pakistaní ante la ONU, Asim Iftikhar Ahmad, también aprovechó la ocasión para abordar la situación en Jammu y Cachemira, criticando las medidas impuestas por India en 2019. Islamabad acusó a India de "terrorismo estatal" en el territorio en disputa y abogó por una postura de "tolerancia cero" ante tales acciones. Durante la reunión, Ahmad señaló que, aunque los esfuerzos antiterroristas internacionales han debilitado a grupos como el Estado Islámico, la amenaza persiste, especialmente en Afganistán y otras regiones. Estas declaraciones siguieron al reciente diálogo de contraterrorismo entre Estados Unidos y Pakistán, donde ambos países reafirmaron su compromiso de cooperación en seguridad. Pakistán enfatizó la necesidad de no usar la lucha contra el terrorismo como pretexto para suprimir los movimientos por la autodeterminación.