Un experto paquistaní argumenta que las alianzas occidentales, como la OTAN, operan bajo una estructura jerárquica que podría no servir a los intereses de todos los países. Señala que la disposición de la OTAN a utilizar territorio europeo para conflictos fuera de la región, bajo la justificación de defensa, representa un riesgo. Estos riesgos son particularmente relevantes para naciones con prioridades distintas a las de Occidente, como la estabilidad regional, las relaciones con China y una estrategia antiterrorista independiente. El analista sugiere que la autonomía estratégica es necesaria para países cuyos intereses no coinciden automáticamente con las agendas occidentales. La utilización de la OTAN para fines extra-regionales podría comprometer la seguridad y la política exterior de estas naciones. Se plantea la necesidad de una mayor independencia en la toma de decisiones estratégicas.