Un atentado suicida perpetrado frente a una estación de policía en Pakistán ha causado la muerte de al menos 14 personas y ha dejado a más de 20 heridas. El ataque, cuyas circunstancias aún se investigan, tuvo lugar en una zona concurrida, exacerbando el impacto de la explosión. Las autoridades paquistaníes han condenado el acto terrorista y prometido llevar a los responsables ante la justicia. Los equipos de rescate trabajan arduamente para atender a los heridos y despejar la zona. Este incidente se suma a la creciente ola de violencia que azota a Pakistán, particularmente en las regiones fronterizas. Se teme que el número de víctimas pueda aumentar a medida que continúan las labores de rescate y se identifican a todos los afectados. La seguridad ha sido reforzada en todo el país tras el ataque.