Manifestantes en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, Pakistán, se enfrentaron a la policía debido a la declaración del estado de emergencia y el gobierno del gobernador. Los enfrentamientos se produjeron en un bastión de apoyo al ex primer ministro Imran Khan, lo que sugiere una conexión con las tensiones políticas en curso. Las autoridades impusieron restricciones para controlar la situación, pero las protestas persistieron. Se reportaron heridos en ambos lados durante los altercados, aunque la magnitud exacta aún no está clara. El gobierno de Pakistán justificó las medidas de emergencia como necesarias para mantener el orden público y la estabilidad. La situación en Khyber Pakhtunkhwa sigue siendo volátil y se teme que se produzcan más enfrentamientos. La respuesta de la comunidad internacional a estos eventos está siendo observada de cerca.