Pakistán ha emitido una alerta máxima debido al alto riesgo de inundaciones en las regiones norteñas del país. Las autoridades temen que las intensas lluvias y el deshielo acelerado de las montañas puedan provocar crecidas repentinas en ríos y arroyos. Se han movilizado equipos de rescate y se están evacuando a las poblaciones vulnerables. El gobierno ha instado a los residentes a tomar precauciones y a trasladarse a zonas seguras. La situación es especialmente crítica en las provincias de Khyber Pakhtunkhwa y Gilgit-Baltistán. Se espera que las lluvias continúen durante los próximos días, incrementando aún más el peligro. Las autoridades están monitoreando de cerca la situación para mitigar los posibles daños.