La actual crisis en Medio Oriente está afectando negativamente las exportaciones de mango de Pakistán, a pesar de estar en plena temporada de cosecha. Los productores en el cinturón sur del país se enfrentan a una disminución en la demanda de mercados clave de la región. Pakistán, cuya economía depende en gran medida de la agricultura, se ve perjudicado por las repercusiones del conflicto. Los trabajadores continúan con la recolección, pero se anticipa un volumen de exportación significativamente menor al habitual. El gobierno pakistaní, que ha participado en la mediación de la crisis, observa cómo sus propias exportaciones se ven afectadas. Esta situación genera preocupación por el impacto económico en el sector agrícola del país.
