El gobierno de Paquistán ha anunciado una reducción de los aranceles de importación sobre los teléfonos móviles, buscando reactivar el sector y facilitar el acceso a estos dispositivos para la población. La medida, que busca combatir el mercado negro y aumentar los ingresos fiscales, implica una disminución significativa en los impuestos aplicados a la importación. Se espera que la rebaja de aranceles impulse la inversión extranjera en la industria de la telefonía móvil del país. Las autoridades paquistaníes confían en que esta política contribuirá a la formalización del mercado y a la generación de empleo. La decisión se produce en un contexto de necesidad de divisas extranjeras para la economía del país. Se anticipa que la medida tendrá un impacto positivo en la disponibilidad y el precio de los teléfonos móviles en el mercado local.