El gobierno pakistaní se comprometió a discutir con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la extensión de las exenciones fiscales para las antiguas regiones de Fata y Pata, tras una reunión con representantes del partido PTI. La promesa fue realizada por el ministro federal Rana Sanaullah, asesor político del primer ministro, después del encuentro celebrado en el Parlamento. La oposición, representada por Asad Qaiser y otros legisladores de Fata, había expresado su preocupación por la expiración de estas exenciones el 30 de junio. El ministro de Finanzas, Muhammad Aurangzeb, liderará las negociaciones con el FMI para buscar una prórroga. Estas exenciones, que incluyen impuestos sobre la renta y ventas, benefician a negocios y comerciantes en estas regiones fusionadas con Khyber Pakhtunkhwa en 2018. El gobierno reconoce los desafíos económicos persistentes en estas áreas debido a años de conflicto y desplazamiento, y espera alcanzar un acuerdo con el FMI. El ministro de Asuntos de Cachemira y Gilgit-Baltistan, Amir Muqam, también participa en los esfuerzos para asegurar la extensión de los beneficios fiscales.