El gobierno de Pakistán redujo significativamente el precio del diésel en 32.63 rupias por litro tras negociaciones con refinerías de petróleo. Simultáneamente, el precio de la gasolina aumentó en 2.97 rupias por litro. Los nuevos precios, vigentes desde el 20 de agosto, sitúan la gasolina en 337.51 rupias y el diésel en 363.06 rupias por litro. A pesar de estos ajustes, el gobierno mantiene impuestos y aranceles de 114 rupias por litro en la gasolina y 100 rupias en el diésel. La reducción del diésel se produce después de alcanzar un máximo de 520.35 rupias en abril, impulsado inicialmente por las tensiones entre Estados Unidos e Irán. El gobierno ha optado por fijar los precios de los combustibles diariamente debido a la volatilidad del mercado internacional.