El presupuesto federal de Pakistán para el año fiscal 2024-25 destina 3 billones de rupias pakistaníes al sector de la defensa, lo que representa un aumento considerable. Esta asignación se produce en un contexto de crecientes preocupaciones de seguridad, aunque el gobierno no ha especificado las amenazas concretas que motivan el incremento. El presupuesto total asciende a 18,87 billones de rupias, con un enfoque en la estabilidad económica y el control de la inflación. Analistas señalan que el aumento en defensa podría afectar otras áreas de gasto social. El gobierno argumenta que la inversión en defensa es crucial para proteger la soberanía nacional y contrarrestar el terrorismo. Se espera un debate público sobre las prioridades presupuestarias y el impacto del gasto militar en el desarrollo del país. La asignación refleja la persistente inestabilidad regional y la necesidad de modernizar las fuerzas armadas.