El gobierno de Nueva Gales del Sur ha autorizado a un hombre con condena previa por pedofilia a administrar una decena de edificios de apartamentos en Sídney. La decisión ha generado controversia, dado que varios de estos inmuebles son frecuentados por familias con niños pequeños. Las autoridades no han ofrecido explicaciones detalladas sobre los criterios que llevaron a esta autorización. La medida ha provocado preocupación entre residentes y defensores de los derechos de la infancia. Se cuestiona la idoneidad de permitir que una persona con este historial tenga acceso y responsabilidad en lugares donde residen menores. Organizaciones de protección infantil han solicitado una revisión urgente de la decisión gubernamental. El caso ha desatado un debate público sobre la seguridad y protección de los niños en entornos residenciales.
