Los incendios forestales de rápida propagación están forzando evacuaciones masivas en el estado de Washington, EE. UU., y en la vecina Columbia Británica, Canadá. Las autoridades están luchando contra las llamas que se expanden rápidamente debido a las condiciones secas y los fuertes vientos. Miles de personas han sido obligadas a abandonar sus hogares para protegerse de las peligrosas llamas y el humo denso. Se han establecido refugios de emergencia para los desplazados y se están movilizando recursos para combatir los incendios. La situación es crítica y se espera que continúe empeorando si las condiciones climáticas no mejoran. Las autoridades instan a la población a seguir las instrucciones de evacuación y a tomar precauciones para protegerse de los efectos del humo. La extensión total de los daños aún se está evaluando.