Un profesor de Oyo expresa su temor continuo a pesar del rescate de los estudiantes secuestrados, denunciando la ausencia de una presencia policial visible. Esta falta de seguridad está afectando significativamente la asistencia escolar, ya que padres y madres muestran reticencia a enviar a sus hijos a clase. El docente también señala el impacto negativo en la moral del personal docente, quienes se sienten vulnerables y preocupados por su seguridad. A pesar del operativo exitoso, la sensación de inseguridad persiste en la comunidad educativa. Las autoridades locales se enfrentan al desafío de restaurar la confianza y garantizar un entorno escolar seguro. La situación subraya la necesidad de medidas de seguridad a largo plazo en las escuelas de la región. Se espera que las autoridades respondan a estas preocupaciones para evitar un mayor descenso en la asistencia y el bienestar de los educadores.