El gobierno del estado de Oyo ha confirmado la pérdida de 200 miembros de la fuerza de seguridad regional Amotekun desde su creación. La aclaración responde a acusaciones y desinformación sobre el número de bajas, difundidas por la oposición política. Las autoridades estatales denuncian la manipulación de datos sobre incidentes de secuestro con fines políticos. El gobierno enfatiza que la seguridad es una prioridad y rechaza cualquier intento de politizar la creciente preocupación por los secuestros en la región. Se insta a la oposición a colaborar en la búsqueda de soluciones en lugar de distorsionar la realidad de la situación. La declaración busca transparentar la situación y contrarrestar narrativas falsas que podrían socavar los esfuerzos de seguridad. El gobierno reitera su compromiso con la protección de los ciudadanos y la lucha contra el crimen.