Antes del Mundial de 2026, las mayores expectativas de la selección española recaían en jugadores como Lamine Yamal, Pedri y Nico Williams. Sin embargo, contrariamente a las predicciones iniciales, Mikel Oyarzabal se ha convertido en el jugador más destacado hasta el momento. El delantero ha sorprendido a la crítica y a los aficionados por su rendimiento constante y goles importantes. Su evolución ha sido notable, pasando de ser un jugador menos reconocido a un pilar fundamental del ataque español. Oyarzabal está demostrando ser una pieza clave en el esquema del equipo nacional. Su impacto actual desafía las previsiones previas al torneo y lo posiciona como una de las grandes promesas del fútbol español. Este inesperado protagonismo podría alterar significativamente los planes tácticos y las expectativas para la selección.