Estados Unidos tomó la delantera en el partido disputado en el Lumen Field de Seattle en el minuto 11. El gol fue un autogol del defensa Cameron Burgess, tras un pase peligroso de Folarin Balogun. El balón, desviado por el pie de Burgess, superó al portero sin posibilidad de reacción. El tanto provocó una explosión de júbilo en el estadio. La jugada se desarrolló en el área de seis yardas, donde Burgess no pudo evitar el desvío. El partido se juega en ausencia del jugador clave Christian Pulisic.
