Durante la noche, Ucrania sufrió nuevos ataques rusos, incluyendo un impacto de un dron en un edificio residencial de 25 pisos en Kyiv. Los misiles balísticos fueron detectados solamente durante el ataque, complicando las defensas. Como respuesta, Polonia activó su fuerza aérea y emitió alertas a los residentes de dos de sus voivodatos. Simultáneamente, un nuevo incidente ha ocurrido en el estrecho de Ormuz, donde un petrolero ha sido alcanzado por las llamas. Las circunstancias exactas del incendio en el estrecho de Ormuz aún están bajo investigación, pero ocurren en un contexto de tensiones regionales elevadas. Estos eventos resaltan la persistente inestabilidad y los riesgos crecientes en la región.