Durante la noche, Praga fue sorprendida por una serie de tormentas que se desplazaron desde el suroeste. Estas tormentas descargaron lluvias torrenciales sobre la capital checa durante varias horas. Algunas estaciones meteorológicas registraron precipitaciones superiores a los 50 milímetros. Las fuertes lluvias provocaron inundaciones repentinas en diversas zonas de la ciudad. Las autoridades han alertado a los residentes sobre posibles problemas relacionados con las inundaciones. Se recomienda precaución y evitar áreas propensas a inundaciones hasta nuevo aviso.