Durante julio, Bangladesh experimentó un aumento de la violencia política que resultó en la muerte de seis personas. La policía llevó a cabo operaciones especiales que condujeron al arresto de más de 8,795 individuos. La mayoría de los detenidos son miembros o líderes de organizaciones afiliadas al partido gobernante Awami League, incluyendo las ligas juveniles y de voluntarios, así como de la estudiantil Bangladesh Chhatra League (ahora prohibida). Los arrestos masivos sugieren un intento de contener la agitación política y reprimir a los opositores. Las autoridades no han declarado los cargos específicos contra los detenidos, pero se presume que están relacionados con la reciente violencia. La situación genera preocupación por el respeto a los derechos humanos y la libertad de expresión en el país.