Más de 21,000 ciudadanos pakistaníes han sido deportados de varios países del Golfo entre el 1 de marzo y el 13 de julio, según datos oficiales. La mayoría de las deportaciones provienen de Arabia Saudita, seguida de los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar. Las razones detrás de estas deportaciones incluyen violaciones de las leyes de inmigración y laborales, así como la participación en actividades ilegales. El gobierno pakistaní ha establecido centros de asistencia en los aeropuertos para ayudar a los retornados. Esta ola de deportaciones está ejerciendo presión sobre las agencias gubernamentales, que luchan por proporcionar apoyo y reintegración a los afectados. Las autoridades buscan abordar las causas subyacentes de la migración irregular y mejorar la protección de los trabajadores pakistaníes en el extranjero. Se espera que el número de deportados continúe aumentando en las próximas semanas.