La comunidad internacional ha expresado su indignación tras las conmemoraciones en Serbia y Banja Luka en honor a Ratko Mladic, el antiguo líder militar serbobosnio fallecido en prisión en La Haya. El Consejo de Europa calificó estos actos de homenaje como un crimen, señalando la gravedad de las acciones de Mladic durante la guerra de Bosnia. Las celebraciones han provocado fuertes críticas por glorificar a una figura condenada por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio. Organizaciones de derechos humanos y representantes de las víctimas también han denunciado la falta de respeto a las víctimas del conflicto. Este suceso reaviva las tensiones en la región y cuestiona el compromiso de Serbia con la reconciliación y el reconocimiento de los crímenes cometidos durante la guerra. Se espera que la comunidad internacional tome medidas para condenar enérgicamente estos actos y prevenir la repetición de homenajes similares en el futuro.