El Ministerio de Educación Superior y Formación Profesional está implementando una reforma educativa para mejorar las perspectivas laborales de los graduados. La iniciativa implica la eliminación gradual de 1,475 títulos académicos antiguos, emitidos antes de 2009, considerados obsoletos. Este proceso forma parte de una transición hacia cualificaciones profesionales que integran experiencia laboral práctica. El objetivo principal es alinear la educación con las demandas del mercado laboral actual. La revisión busca asegurar que los programas de estudio preparen mejor a los estudiantes para los empleos disponibles. Se espera que esta reforma impulse la empleabilidad de los recién graduados y fortalezca la conexión entre la academia y el sector productivo. La transición se está llevando a cabo de manera progresiva para minimizar interrupciones en el sistema educativo.