La escalada de violencia en el estado de Osun, Nigeria, genera gran preocupación a seis días de las elecciones gubernatoriales del 15 de agosto. Los dos principales partidos de la oposición, el Congreso de Todos los Progresistas (APC) y el Partido Acuerdo, reportan la pérdida de 18 miembros en incidentes recientes. Esta cifra alimenta el temor de que la violencia pueda intensificarse durante el período electoral. Las autoridades no han confirmado oficialmente el número de fallecidos, pero la situación ha generado tensiones y llamados a la calma. Ambos partidos responsabilizan a oponentes de los ataques, exacerbando la polarización política. La seguridad electoral se ha convertido en una prioridad crítica para garantizar un proceso democrático justo y pacífico en Osun. Se espera un despliegue reforzado de fuerzas de seguridad para prevenir más enfrentamientos.