Dos adolescentes han sido acusados en Oslo de planear ataques utilizando explosivos. La fiscalía alega que los jóvenes hicieron un acuerdo con la red criminal Foxtrot para llevar a cabo estos actos. Las autoridades noruegas han estado investigando a Foxtrot por actividades delictivas, incluyendo tráfico de drogas y violencia. La investigación sobre la posible amenaza terrorista fue iniciada tras la detección de comunicaciones sospechosas. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre los objetivos potenciales de los ataques planeados. Los acusados, de edades no especificadas, permanecen bajo custodia mientras continúa la investigación. Este caso ha generado preocupación sobre la radicalización y el reclutamiento de jóvenes por parte de grupos criminales.
