El Partido Laborista de Oslo ha logrado la aprobación de una medida para vender hasta 1500 viviendas sociales en la zona este de la ciudad. Esta decisión ha generado preocupación entre los residentes, quienes temen perder acceso a viviendas asequibles en la zona. Los críticos argumentan que la venta podría exacerbar la gentrificación y desplazar a los residentes de bajos ingresos. El Partido Laborista defiende la medida como una forma de generar ingresos y mejorar la gestión del parque inmobiliario municipal. Se espera que la venta comience en los próximos meses, y el impacto en la comunidad local está siendo monitoreado de cerca. La oposición ha prometido luchar contra la venta y buscar alternativas para mantener las viviendas sociales disponibles. La medida ha reavivado el debate sobre la política de vivienda en Oslo y la necesidad de garantizar el acceso a la vivienda para todos los ciudadanos.