La policía de Oslo está probando drones equipados con armas de electroshock (taser) en escenarios operativos reales. El distrito policial de Oslo ha desarrollado estos drones como parte de una evaluación de nuevas tecnologías para mejorar la seguridad pública. Las pruebas se están llevando a cabo para determinar la eficacia y la seguridad de estos dispositivos en situaciones de emergencia y control de multitudes. Las autoridades enfatizan que el uso de estas armas estará sujeto a estrictas regulaciones y protocolos para garantizar la protección de los derechos civiles. La iniciativa ha generado debate sobre el uso de fuerza no letal y la privacidad. Se espera que los resultados de las pruebas influyan en futuras decisiones sobre la implementación de drones armados en las fuerzas del orden noruegas. La policía busca optimizar su capacidad de respuesta ante incidentes sin poner en riesgo a los agentes ni a los ciudadanos.