Un residente de Oslo, Kim Strømsholm, ha eliminado a más de 100 ratas en un patio trasero de la ciudad, utilizando métodos que han generado controversia. Strømsholm llevó a cabo esta acción de forma independiente, sin intervención de las autoridades locales. La proliferación de roedores en la zona había generado preocupación entre los vecinos. Su método, que no se especifica en detalle, ha provocado reacciones diversas, incluyendo cuestionamientos sobre la ética y la eficacia de su enfoque. Las autoridades sanitarias de Oslo no han emitido aún una declaración oficial al respecto. El caso ha despertado un debate público sobre el control de plagas y las responsabilidades individuales frente a problemas comunitarios. Se investiga si las acciones de Strømsholm cumplieron con las regulaciones locales sobre el control de animales.
