La mezquita de Grønland en Oslo enfrenta un grave problema con el consumo de drogas en las inmediaciones de su sala de preparación de cuerpos para el entierro. Durante años, personas se han reunido para consumir sustancias ilegales justo afuera de la puerta donde se realizan los rituales de limpieza previos al funeral, según responsables de la mezquita. Esta situación genera indignación y se considera una falta de respeto hacia las prácticas funerarias islámicas y las familias en duelo. La mezquita ha expresado su preocupación por la falta de seguridad y la atmósfera irrespetuosa que se ha creado. Las autoridades locales han sido notificadas y se espera que tomen medidas para abordar el problema y garantizar la dignidad del lugar. La comunidad musulmana local considera inaceptable que un espacio sagrado sea profanado de esta manera.