Alrededor de 3.000 policías serán desplegados en Oslo para el funeral del Rey Harald V, marcando una de las operaciones de seguridad más grandes en la historia de Noruega. La operación policial se intensificará significativamente en la capital noruega durante los días previos y el día del entierro real. Países vecinos también están colaborando con el esfuerzo de seguridad; por ejemplo, Suecia está enviando perros detectores de explosivos para apoyar las labores. Las autoridades noruegas están tomando precauciones extremas para garantizar la seguridad durante este evento nacional. Se espera una gran afluencia de dignatarios y ciudadanos para rendir homenaje al monarca. Este despliegue busca prevenir cualquier incidente y mantener el orden público en Oslo. La seguridad se ha convertido en la máxima prioridad ante la importancia del acontecimiento.