Un conductor de autobús en la ciudad de Osh, Kirguistán, ha sido despedido de su empleo tras negarse a permitir el acceso a una pasajera que viajaba con un cochecito de bebé. La información fue confirmada por el alcalde de la ciudad, Janarbek Akaev, a través de sus redes sociales. El incidente ha generado controversia y ha puesto de relieve la importancia de garantizar la accesibilidad en el transporte público. Las autoridades locales han tomado medidas inmediatas para abordar la situación y evitar que casos similares se repitan. El despido del conductor busca enviar un mensaje claro sobre la necesidad de respetar los derechos de todos los pasajeros. Se espera que se revisen las políticas internas de la empresa de transporte para asegurar el cumplimiento de las normas de accesibilidad. El alcalde Akaev no ha proporcionado detalles adicionales sobre el incidente o posibles sanciones adicionales.