La actriz ganadora de un Óscar, Jennifer Lawrence, ha hablado abiertamente sobre sus rutinas de cuidado de la piel y procedimientos cosméticos. Lawrence reveló su postura en contra del uso de Botox, explicando que prefiere un enfoque más natural para el envejecimiento. La actriz expresó su preocupación por la pérdida de expresión facial que, según ella, puede resultar de estos tratamientos. Prefiere mantener su rostro con sus líneas de expresión naturales para seguir interpretando una variedad de roles. Además, Lawrence enfatizó la importancia de aceptar los cambios que conlleva el paso del tiempo. La actriz considera que la autenticidad es clave y que las arrugas cuentan historias sobre la vida de una persona.