Naomi Osaka volvió a destacar en la US Open, esta vez no solo por su juego, sino por su impactante vestuario al ingresar a la cancha. Antes de su partido, Osaka rindió homenaje al legendario jugador de baloncesto Allen Iverson, demostrando su admiración por el atleta. El atuendo elegido por la tenista llamó la atención de los presentes y de los medios de comunicación. Esta no es la primera vez que Osaka utiliza sus apariciones para expresar su estilo y sus influencias personales. Su combinación de talento en la cancha y su singular sentido de la moda la han convertido en una figura destacada del deporte. La tenista continúa demostrando que, además de ser una atleta de alto rendimiento, es una ícono de estilo.