Grupos judíos ortodoxos en Estados Unidos están presionando al Senado para que se oponga a un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes que establecería la hora de verano permanente. La preocupación central radica en que esta medida dificultaría la observancia de las oraciones matutinas diarias, una práctica religiosa fundamental. Al adelantar la hora, se complicaría participar en los servicios religiosos que deben realizarse antes del amanecer. Los líderes ortodoxos argumentan que el proyecto de ley no considera las necesidades de las comunidades religiosas con horarios de oración específicos. Esta oposición destaca un conflicto entre las preferencias de bienestar general y las prácticas religiosas estrictas. Buscan mantener el horario actual que permite cumplir con las obligaciones religiosas sin inconvenientes. La medida, aunque destinada a prolongar la luz vespertina, podría generar desafíos significativos para la vida religiosa judía ortodoxa.