Un hombre taiwanés falleció repentinamente a causa de una hemorragia cerebral aguda. Durante el proceso de organizar sus pertenencias, su familia descubrió una tarjeta de donación de órganos que él había portado durante 27 años. El Hospital Chi Mei ha facilitado 904 donaciones de órganos gracias a la generosidad de donantes como este. La familia del fallecido decidió honrar su voluntad, permitiendo que sus órganos fueran donados y salvando potencialmente varias vidas. Este acto se considera un ejemplo conmovedor de altruismo y un "adiós" final lleno de esperanza. El hospital destaca la importancia de comunicar a los familiares las decisiones sobre la donación de órganos. Este caso subraya el impacto significativo que puede tener una sola decisión en la vida de muchos.