Un nuevo estudio revela que las orcas deliberadamente destrozan peces con poderosas ráfagas de agua, no por necesidad de alimentarse, sino aparentemente por diversión. Investigadores observaron este comportamiento en varias poblaciones de orcas, destacando que los animales parecen disfrutar del proceso de cazar y romper a sus presas. Los científicos sugieren que esta conducta podría ser una forma de enseñanza para los jóvenes orcas, transmitiendo habilidades de caza o simplemente una expresión de juego social. Aunque las orcas son predadores altamente eficientes, este método de cazar parece ser excesivo y desproporcionado para la obtención de alimento. El estudio amplía la comprensión de la complejidad del comportamiento de las orcas y su inteligencia. Este comportamiento, aunque impactante, no es nuevo, pero ahora los investigadores tienen más evidencia de su propósito no alimentario.