Viktor Orbán ha sido reelegido presidente del partido Fidesz, a pesar de la derrota sufrida en las elecciones de abril. En una votación interna, Orbán fue el único candidato y obtuvo el respaldo de 729 de los 737 delegados presentes. Esta reelección busca estabilizar al partido tras los recientes resultados electorales, donde perdió terreno frente a la oposición. La amplia mayoría de votos demuestra el control que Orbán mantiene sobre la estructura del partido. Su continuidad al frente de Fidesz sugiere una estrategia de mantener la línea política actual. El partido se enfrenta ahora al reto de redefinir su estrategia para recuperar apoyo popular. Este resultado interno confirma a Orbán como figura central en el panorama político húngaro.
