Viktor Orbán fue reelegido como líder del partido Fidesz a pesar de la contundente derrota de su formación en las recientes elecciones parlamentarias húngaras. La reelección se produjo en un congreso del partido donde prácticamente todos los delegados votaron a favor de su continuidad, sin que se presentara ningún otro candidato. Orbán, de 62 años, ocupará el cargo de líder durante un año. El ex primer ministro reconoció la necesidad de cambios internos para transformar a Fidesz en una fuerza de oposición efectiva, asumiendo la responsabilidad por el resultado electoral. La victoria electoral correspondió a Péter Magyar y su partido Tisza, poniendo fin a los dieciséis años de gobierno de Orbán, periodo durante el cual sus detractores le acusaron de socavar el estado de derecho y la democracia. La Unión Europea había congelado previamente fondos destinados a Hungría y la postura pro-rusa de Orbán le había aislado en el ámbito comunitario.