Medios de comunicación en Hungría que previamente apoyaron al gobierno de Viktor Orbán están experimentando dificultades financieras tras la reciente toma de posesión del nuevo gabinete liderado por Péter Magyar. El portal pestisrácok.hu se vio obligado a despedir a todo su personal. El diario Magyar Nemzet redujo a la mitad su plantilla y disminuirá su frecuencia de publicación a una vez por semana a partir de agosto. Estos recortes sugieren un impacto directo del cambio político en la viabilidad económica de estos medios. La situación refleja una reestructuración en el panorama mediático húngaro. Se desconoce el alcance total de las dificultades que enfrentan otros medios con inclinaciones similares. El nuevo gobierno no ha emitido declaraciones oficiales al respecto.