El partido Fidesz, principal fuerza de la oposición en Hungría, ha reelegido a Viktor Orban como su líder, a pesar de la derrota electoral sufrida el 12 de abril. Orban, quien previamente ocupó el cargo de primer ministro, continuará al frente del partido por un año más. La derrota en las elecciones significó el fin de su gobierno, cediendo el poder a la formación de centro-derecha Tisza. A pesar del revés político, Orban ha declarado su firme determinación de no renunciar. La reelección interna subraya su influencia continua dentro de Fidesz. Este movimiento se produce en un momento crucial para la política húngara, tras un cambio significativo en el panorama político del país.
