Expertos en refrigeración indican que la temperatura ideal para conservar alimentos en heladeras se encuentra entre 3°C y 5°C. Este rango asegura la óptima preservación de carnes, productos lácteos, frutas y verduras, evitando el crecimiento de bacterias y el deterioro prematuro. Mantener la heladera a temperaturas incorrectas no solo compromete la calidad de los alimentos, sino que también incrementa el consumo de energía. Los especialistas también señalan que ciertos hábitos de uso, como introducir alimentos calientes o sobrecargar el refrigerador, pueden afectar negativamente su eficiencia. Ajustar la temperatura adecuadamente y adoptar prácticas correctas contribuyen a una mejor conservación de los alimentos y a un menor gasto energético en el hogar. Se recomienda revisar periódicamente la temperatura y evitar abrir la puerta innecesariamente.